- Bienvenida otra vez - susurró tomandome en sus brazos - Has dormido profundamente, no me he perdido nada -sus ojos centellearon- empezaste a hablar en sueños muy pronto.
- ¿Qué oíste? -Los ojos dorados se suavizaron.
- Dijiste que me amabas.
- Eso ya lo sabias, le recorde -hundí mi cabeza sobre su hombro.
- Da lo mismo, es hermoso volver a escucharlo.
Oculté la cara contra su hombro.
- Te amo -susurré.
- Ahora tu eres todo en mi vida -se limitó a contestar.
- ¿Qué oíste? -Los ojos dorados se suavizaron.
- Dijiste que me amabas.
- Eso ya lo sabias, le recorde -hundí mi cabeza sobre su hombro.
- Da lo mismo, es hermoso volver a escucharlo.
Oculté la cara contra su hombro.
- Te amo -susurré.
- Ahora tu eres todo en mi vida -se limitó a contestar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario